Presión arterial alta: estos son los síntomas, las causas y algunos remedios útiles

Hipertensión se puede considerar un estado patológico del organismo, caracterizado por el hecho de que los niveles de presión arterial dan como resultado un sujeto más alto de lo normal.

Desde un punto de vista objetivo, un paciente se considera hipertenso cuando «habitualmente» supera el valor de 140 mm / Hg, o cuando, por el contrario, la presión arterial mínima (también llamada «presión diastólica») supera constantemente los 90 mm / Hg.

Desafortunadamente, es uno condición clínica a menudo sutil, en el sentido de que la hipertensión no siempre advierte inmediatamente su estado, también porque la hipertensión suele estar asintomática (aunque es una «patología» bastante grave capaz de dar lugar a graves desequilibrios en el organismo).

Pero, ¿cuáles son las principales causas de este estado patológico? ¿Y cómo se puede tratar la hipertensión para evitar otras complicaciones desagradables? Veámoslo juntos.

Causas y síntomas de la presión arterial alta: ¿cuáles son las complicaciones?

Las causas de la hipertensión arterial son muchas, considerando también que existen diferentes formas de este estado patológico, y que se pueden resumir en lo siguiente:

  • hipertensión esencial;
  • hipertensión secundaria.

Hipertensión esencial, en particular, también conocida con el nombre de «hipertensión primaria», está generalmente ligada a diversas causas desencadenantes, incluidos ciertamente factores predisponentes o hereditarios, cuya extensión no permite establecer de manera decisiva la causa desencadenante.

Hipertensión primariade hecho, generalmente está relacionado con una pluralidad de circunstancias, como por ejemplo la ingesta por parte del paciente de un determinado fármaco, una enfermedad desencadenante o un estado meramente temporal del organismo.

Según algunas investigaciones importantes en el sector médico, además, entre las posibles causas desencadenantes también podrían estar la familiaridad del sujeto con familiares con tensión arterial, la hiperactividad del «sistema nervioso simpático» y los malos hábitos alimenticios diarios, incluyendo en particular el abuso de café, reducción de la ingesta de vitamina D, hábito de un estilo de vida sedentario y obesidad.

Incluso el Los desequilibrios hormonales y la depresión pueden ser la causa de la hipertensión arterial. Si esta última está generalmente ligada a una predisposición genética, además, o como se ve a algunos malos hábitos de vida, la presión arterial secundaria en cambio está ligada más a otras causas, precisamente porque da lugar a determinadas enfermedades o la ingesta de medicamentos específicos.

Entre las enfermedades que pueden causar presión secundaria, en particular, se encuentran las siguientes:

  • enfermedades cardíacas y endocrinas (por ejemplo, síndrome de Cushing);
  • feocromocitoma;
  • hiperaldosteronismo;
  • hipotiroidismo;
  • hiperparatiroidismo;
  • diabetes;
  • apnea del sueño;
  • estenosis de una arteria renal;
  • estrés prolongado;
  • insomnio.

Entre los fármacos más desencadenantes, sin embargo, se encuentra en particular el píldora anticonceptiva, descongestionantes nasales, AINE, corticosteroides, ciclosporina (es un fármaco «inmunosupresor»), algunos antidepresivosetc.

Por supuesto incluso enfermedades autoinmunes y uso de drogas pueden provocar hipertensión arterial, con importantes consecuencias a largo plazo (si la presión arterial no se trata adecuadamente).

Los factores mencionados anteriormente, por lo tanto, representan sin duda algunos de los numerosos factores de riesgo de la hipertensión.

Síntomas de la presión arterial primaria y secundaria: ¿cómo se manifiesta la enfermedad?

Los síntomas de la hipertensión arterial son realmente numerosos, aunque es posible enumerarlos siguiendo un orden de los síntomas más frecuentes:

  • mareos y sensación de pérdida (similar al mareo);
  • dolor de cabeza repentino y agudo;
  • sensación de pesadez en la cabeza;
  • sudores fríos
  • sensación repentina de ansiedad;
  • disnea
  • epistaxis;
  • molesto zumbido en ambos oídos.

Siempre es bueno prestar atención a estos síntomas, acudir a un médico inmediatamente después de notar o monitorear la presión arterial alta, especialmente si el fenómeno se presenta cada vez con mayor frecuencia.

El médico, tras haber valorado el caso concreto del paciente, acordará con este último la terapia a seguir, que generalmente se traduce en la ingesta de fármacos dirigidos.

¿Cuáles son los remedios para la hipertensión?

La hipertensión arterial es una «patología» fácilmente tratable (aunque no debe subestimarse), especialmente si se siguen algunas precauciones básicas que le permiten mantener bajo control las molestias y el peligro de la presión arterial:

  • mantener un estilo de vida saludable, evitar el sedentarismo y realizar una actividad física regular;
  • evite fumar, fumar, las drogas y el alcohol;
  • obtenga suficiente vitamina D;
  • evite los alimentos muy salados (como embutidos y salchichas, incluido el pescado);
  • reemplace la sal con especias inofensivas y beneficiosas para el cuerpo, como orégano, salvia y laurel;
  • evitar freír
  • incrementar el consumo de alimentos con potasio, como achicoria roja, cerezas, ajo, brócoli, tomates, setas y muchos otros.

Además, en caso de hipertensión, se pueden tomar plantas que permitan mantenerla constante (por ejemplo en forma de infusiones e infusiones), como espino, olivo y ajo.

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