Extracto de frijol blanco – Uso, propiedades beneficiosas y contraindicaciones

Le gustaría agregar más alimentos ricos en proteínas y con IG bajo y rico en vitaminas con mucha fibra y gran versatilidad en tu dieta?

Este alimento mágico es el frijol blanco, considerado un «Superalimento» por la Asociación Americana de Diabetes. Los frijoles blancos son ricos en ácido fólico, vitamina B1, potasio, magnesio y hierro y otros 20 minerales, incluidos el cobre y el azufre.

Está recomendado para personas con diabetes, ya que la fibra inhibe la ingesta de glucosa y los niveles de azúcar en sangre bajan.

Los frijoles contienen otras vitaminas que importancia vital de los grupos B, C, A, E, K, PP. Arginina, que está presente en el frijol, actúa como insulina y el ácido fólico optimiza el funcionamiento del músculo cardíaco y del sistema circulatorio.

100 g de judías blancas contienen:

  • Energía kcal: 319
  • Hidratos de carbono: 45 g
  • Grasas: 1,5 g
  • Proteínas: 22 g
  • Fibra: 16 g

Guía de compra, almacenamiento y preparación:

  • Los frijoles frescos deben ser firmes y quebradizos, sin magulladuras, de forma regular. Si las rompe, las vainas están ligeramente húmedas, es una garantía más de frescura. Los frijoles blancos frescos se pueden almacenar durante 2-3 días en el cajón de verduras del refrigerador. Lo mejor es ponerlos en una bolsa de plástico perforada para que «respiren». Si se blanquean durante 3 minutos, se pueden almacenar en el congelador durante un máximo de 1 año.
  • Los frijoles blancos secos se pueden almacenar durante 12 meses o más en un recipiente hermético. Después de este tiempo, todavía son comestibles, pero pueden ser menos digeribles.
    Para la elección de los frijoles secos, todo depende de la receta: algunas variedades se prestan mejor que otras a platos particulares.

Los frijoles blancos deben lavarse antes de cocinarlos..

Se debe prestar especial atención al hecho de que los frijoles no se pueden comer crudos, incluidos los brotes. El tiempo de cocción varía según el método de preparación y debe ser lo más breve posible para conservar el sabor, las cualidades nutricionales y la frescura.

Los frijoles frescos hacen cocinar 5-15 minutos con agua o vapor.

Algunas variedades particulares de frijoles blancos secos debido al bajo contenido de fibra no deben sumergirse en agua antes de cocinarlas.

Aunque en general los frijoles blancos secos requieren un remojo prolongado antes de cocinar, hasta 12 horas. Precisamente para reducir la formación de gases que molesta a algunas personas al usar frijoles, los frijoles secos deben sumergirse en agua, cambiando el agua con frecuencia.

A continuación, se cuecen las judías blancas en dos aguas. La primera agua, que contiene sustancias no digeribles, se tira. El tiempo de cocción varía de media hora a dos horas, después del remojo, dependiendo de la variedad.

Para cocinar se usa agua fresca, se agrega eneldo y se cuece a fuego lento sin remover.
Después de comer frijoles blancos, debe beber más líquidos debido al alto contenido de fibra.

Frijoles Lima Blancos:

Las habas de lima blancas son bien conocidas también se llaman frijoles de mantequilla o Papa's beans, de sabor delicado y neutro y pueden consumirse como plato exclusivo o en ensaladas, preparaciones con diversas carnes y sopas.

Usado frecuentemente en dietas: en 100 g hay 19 g de fibra que inducen una sensación temprana de saciedad y permiten reducir las porciones de las comidas.
La fibra ayuda al metabolismo y al sistema gastrointestinal al prevenir el estreñimiento y las hemorroides.

Otra característica conocida del frijol lima es alto contenido de hierro, se recomienda asociar siempre el uso con alimentos ricos en vitamina C para optimizar la absorción del hierro durante la comida, y evitar los productos lácteos que en cambio inhiben su absorción.

Propiedades y contraindicaciones de las judías blancas:

El efecto positivo de los frijoles blancos depende de su rica composición.. Las vitaminas contenidas en el producto estimulan el trabajo de todos los órganos. El azufre ayuda a restaurar la microflora intestinal, debilitada por la terapia con antibióticos o enfermedades intestinales. El hierro participa en la formación de glóbulos rojos y contribuye a un aumento en la producción de glóbulos rojos.

La eficiencia del hierro es mayor si los frijoles se utilizan simultáneamente con productos ricos en vitamina C.
Al mismo tiempo, entran en funcionamiento el magnesio y el ácido fólico, que ayudan a restaurar los vasos sanguíneos y fortalecer el músculo cardíaco.

El manganeso y el cobre, contenidos en grandes cantidades, actúan como cofactores para la síntesis de numerosas enzimas que facilitan una decena de procesos metabólicos diferentes (el cobre es necesario para la formación de hemoglobina y colágeno) y también participan en la prevención de los daños causados ​​por radicales libres.

Otros componentes de los frijoles blancos optimizan la función de los riñones y la vejiga y los pulmones, acelerando los procesos metabólicos y previniendo la formación de colesterol.

Los investigadores que han estudiado los beneficios han llegado a la conclusión de que comer frijoles dos o cuatro veces por semana es una buena norma alimentaria, enriquece la dieta y ayuda a prevenir algunas enfermedades.

Para las personas que no utilizan productos de origen animal, los frijoles son sin duda la fuente de proteínas más importante.
Sin embargo, existen algunas categorías de personas que solo con precaución pueden consumir frijoles blancos o que deben evitarlos por completo:

  • personas de edad avanzada
  • con gastritis ácida alta o úlcera
  • con gota
  • con problemas intestinales

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